Trump will win

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Trump will win
A slap in the face from Colombia

Carla Giraldo Duque

Many of you will say he won’t. Many of you are certain that this absurd can never become a reality. Many of you want to believe democracy would never tell a joke so cruel. What? President Trump? President of the United States? No, no, no.
But yes, Trump will win.

Polls said that UK would continue in the EU. And there you have it: a country divided because of the knavery of a populist speech that convinced the masses. Polls said Colombian people would vote “Yes” to the peace. And here you have us: a country divided by the pettiness of some politicians who appealed to the deepest fears of Colombians.

Polls say Hillary will win. But no, Trump will win.
And Trump will win because he is a political animal who knows the same Boris Johnson and Alvaro Uribe know: that in the world of visceral emotions is their triumph, that facts and data are not of the masses’ interests, and that you only have to touch their deepest emotions to obtain from them what is wanted.

They dominate all the forms of fear, and are masters of the hate language. They are experts in lying, manipulating, stoking up passions and dividing us brutally. They are the lords of obscene triumphs.

“Lili, the ‘No’ will win”, I said panicking to one of my closest friends the week before of the plebiscite for the Peace Agreements between Colombia’s Government and the Farc guerrilla. “Are you crazy? Don’t be naive. Who would vote ‘No’? The ‘Yes’ has to win”.

The campaign for the ‘No’ in Colombia has been the dirtiest political move in recent times. Also the cruelest of all as it played with hopes of peace in a country that is been engulfed in a 52 year war. A war that has caused at least 220 thousand Colombian deaths and has forced more than 6 million people to leave their homes. The leaders of the “No” option bet on deceiving and creating terror, and they won. Leer Más

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TRUMP VA A GANAR

by-heidi-smith

Trump va a ganar
Una cachetada desde Colombia

Carla Giraldo Duque

Muchos de ustedes dirán que no. Muchos de ustedes están seguros de que el absurdo nunca podría llegar a ser realidad. Muchos de ustedes quieren creer que la democracia nunca nos regalaría un chiste tan cruel. ¿Cómo? ¿Trump presidente? ¿Presidente de los Estados Unidos? No, no, no.
Pero sí, Trump va a ganar.

Las encuestas decían que Inglaterra continuaría siendo parte de la Unión Europea. Y ahí lo tienen: un país dividido por la canallada de un discurso populista que convenció a las masas.

Las encuestas decían que los colombianos votarían por el Sí a la paz. Y aquí nos tienen: un país dividido por la mezquindad de unos políticos que apelaron a los miedos más arraigados en los colombianos.

Las encuestas dicen que Hillary va a ganar. Pero no, Trump va a ganar.
Y Trump va a ganar porque es un animal político que sabe lo mismo que Boris Johnson y Álvaro Uribe: que en el mundo de las emociones viscerales está su triunfo, que a las masas no les interesan las razones ni los hechos ni los datos, que a las masas solo hay que tocarles las emociones más profundas para obtener de ellas lo que se quiere.

Dominan las formas del miedo, son maestros del lenguaje del odio, son expertos en mentir, manipular, avivar pasiones y dividirnos con brutalidad. Son los señores de los triunfos obscenos.

“Lili, el No va a ganar”, le dije con pánico a una de mis mejores amigas la semana anterior al plebiscito por el Acuerdo de Paz entre el Gobierno de Colombia y las Farc. “¿Estás loca?, no seas ingenua, ¿quién votaría por el No?, el Sí tiene que ganar”.

En Colombia la campaña por el No ha sido la movida política más sucia de los últimos tiempos. También la más cruel de todas, pues jugó con la esperanza de paz de un país que lleva 52 años en guerra. Una guerra en la que han muerto al menos 220 mil colombianos y que ha obligado a abandonar sus casas a más de seis millones de personas. Los líderes de la campaña del No apostaron a engañar y crear terror y ganaron. Leer Más

¿El paisaje de la paz?

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¿El paisaje de la paz?
Yo no sé lo que es eso.
Qué voy a saber yo de paz si nací mujer al pie del Atrato.
Qué voy a saber yo de paz si fui india, negra, campesina y marginada.
Qué voy a saber yo de paz si a todos los míos se los llevó la violencia.

¿El paisaje de la paz?
Yo no sé lo que es eso.
Qué voy a saber yo de paz si nos arrancaron las tierras y la vida.
Si el río grande se tiñó de sangre.
Si pasé trece años secuestrado y nunca conocí a mi único hijo.

¿El paisaje de la paz?
Yo no sé lo que es eso.
Qué voy a saber yo, un estudiante desaparecido.
Un líder comunitario abaleado.
Un soldado caído en Toribio.
Un guerrillero torturado.

¿El paisaje de la paz?
Yo no sé lo que es eso.
Qué voy a saber yo de paz si mi cuerpo sin vida alimentó a los peces.
Qué voy a saber yo de paz si sigo muriendo en una fosa.
Si me mató el hambre y el sin sentido en medio de la selva.

¿El paisaje de la paz?
Yo no sé lo que es eso.
¿El paisaje de la paz?
No lo conozco.
Pregúnteme mejor por el paisaje de la guerra.
Pregúnteme, pregúnteme que sobre eso sí tengo experiencia y le puedo contar muchas cosas. Leer Más

YA DEJÉ DE LLORAR

amy-hamilton

Ya dejé de llorar.
Lloré, pero ya dejé de llorar.

Tengo estos oídos que saben escuchar.
Si me hablan escucho con paciencia y devoción y si hablo me escuchan igual.
Tengo estas manos que son trabajadoras y estos brazos que saben abrazar.
Tengo esta boca que narra vidas, que entrega palabras dulces, que grita si hace falta. Estos labios míos que besan con tanto gozo y lealtad.
También sé orar, me enseñó mi mamá.
Soy campesina, soy pueblerina y soy citadina. De muchos campos, de muchos pueblos y de varias ciudades.
Soy suavidad y soy firmeza.
Tengo experiencia en solución de conflictos, pues llevo treinta años en lucha y dialogo conmigo misma.
Tengo una mente justa y un corazón compasivo.
No soy tan rápida como otros, pero sé caminar y caminando he llegado a muchos lugares. Al Magdalena, al Atrato, a la casa de María, a la de Eloísa, a la de Nepomuceno, a la de Espedito. A sus dolores y miedos, a sus sueños y esperanzas de paz.
Sé amar y no poquito, sé amar del todo.

Me ofrezco así, entera. Con mi luz y mi sombra, porque ¡qué sombra!
Soy materia prima para la paz.
Y aquí estoy con mi certeza de no ser la única.

Ya dejé de llorar.
Ya dejé de preguntarme ¿por qué?
Ya empecé a preguntarme ¿para qué?

Para reconocer la profundidad de la herida.
Para comprender la necesidad de sanarnos, reconciliarnos y abrazarnos.
Para como ciudadanos asumir responsabilidades.
Para despertarnos del todo y “accionar” la paz.

Me declaro activa.
Me declaro en acción.
Me hago responsable de mi paz y de la paz.

Un abrazo en amor, fortaleza y gratitud para todos.
Gracias por todo lo que estamos aprendiendo.

Ilustración: Amy Hamilton.